Huella Ecológica: otro índice de sustentabilidad

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Hace un tiempo me referí a un índice de Sustentabilidad, el Ecoson, y me gustaría en esta ocasión profundizar un poco sobre otro indicador de cuan sustentable en una persona, país o sociedad: la huella ecológica.

El concepto de la huella ecológica (Ecological footprint) fue propuesto en 1990 por M. Wackernagel y W. Rees, de la University of British Columbia (UBC), en Vancouver, Canadá. Según el sitio web del Global Footprint Network – la red mundial de académicos que divulgan este concepto y cuyo sitio web me parece referencia obligatoria para todos nosotros-, la huella ecológica es un indicador de la superficie de tierra y agua que requiere una población humana para producir los recursos que consume y absorber los desechos que genera bajo la tecnología prevaleciente (de hoy día). Así, la huella ecológica de una persona se puede expresar como “hectáreas biológicamente productivas” que esa persona requiere, o en términos más simples, planetas Tierra que se necesitarían si todos los habitantes del mundo fueran como esa persona. Resulta fácil ver que el concepto es análogo al concepto de Ecoson planteado por Max-Neef, pero éste último se expresa en términos de energía.

La Global Footprint Network hace cada cierto tiempo un análisis de cual es la disponibilidad de hectáreas por persona, y cuantas hectáreas consumen los habitantes de unos 165 países que se miden. La última medición, que data del 2003, señaló que existen 11.200 millones de hectáreas biológicamente productivas en el planeta, que representan una oferta per cápita de 1.8 hectáreas, una 2.6 veces el tamaño de la cancha del Estadio Nacional. Es evidente que el indicador sólo considera las áreas terrestres o marinas que presentan condiciones para entregar recursos y asimilar residuos. Se excluyen así zonas improductivas o de biomasa inutilizable por el hombre. La persona sustentable es la que tiene entonces una huella ecológica menor que 1.8 hectáreas, equivalente a requerir un planeta Tierra o consumir un ecoson.

Según los datos de 2003, la demanda supera a la oferta: el hombre promedio del mundo requiere 2.2 hectáreas, que representa un 23% de sobreconsumo de capacidad ecológica. Como ya dijimos en un post anterior, la sociedad humana es un inversionista que no le alcanza con los intereses que el planeta provee, con lo cual se ve en la obligación de consumir el capital ecológico, usando los recursos que le corresponden a las generaciones futuras. La siguiente figura compara, para el período 1961-2003, la oferta de biocapacidad -expresada en términos de planetas Tierra disponibles-, versus la huella ecológica del hombre promedio. Podemos concluir del gráfico que, alrededor de 1986, las curvas se cruzan, representando el momento en que nuestra sociedad dejó de ser sustentable.

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Es lógico que, al igual que las tremendas diferencias de riqueza entre zonas del mundo, existen diferencias abismantes de huellas ecológicas entre países. Mientras la huella ecológica del habitante promedio del Congo es de 0.6 hectáreas (o 0.33 si se expresa en términos de planetas Tierra requeridos), el habitante promedio de Estados Unidos requiere 9.6 hectáreas (5.3 planetas), 16 veces la necesidad de un congolés medio. Aunque cueste creerlo, Estados Unidos está en segundo lugar: El habitante promedio de los Emiratos Arabes Unidos necesita 11.9 hectáreas. No es un dato difícil de entender si recordamos que, hace unos meses, uno de los principales magnates petroleros de ese país mandó a bañar en oro el Airbus A380 que había recién adquirido. Del sitio web del Global Footprint Network se puede descargar una planilla en formato excel con los datos de la huella ecológica de la mayoría de los países, que resulta muy interesante de analizar. Bájala aquí.

Sin más, recomiendo mucho la lectura del sitio antes mencionado. Al ver los datos de huella ecológica de los diferentes países, y la correlación directa entre éste indicador y el nivel de riqueza de su población, da para la risa que algunos sigan creyendo en el modelo de crecimiento ilimitado. Como dijo Andrés, en el “mal llamado progreso”…

Algunos comentarios y dudas

La oferta de biocapacidad es una constante? No debiera esta cambiar según el cambio climático u otro factor?

Cuanto es la huella ecológica del habitante promedio de Chile? Cómo se podría desagregar este dato y ver la huella ecológica de Santiago (notablemente superior a regiones)?

Por otra parte, llama la atención que hallan paises como USA que sigan pensando que la amenaza numero uno del medioambiente es la sobrepoblación de la tierra, a sabiendas que el problema no es que nascan más seres humanos promedio sino que nascan más gringos o individuos de Emiratos Árabes, pues son estos los que elevan la huella ecológica prmedio del mundo. Por otra parte, ¿que irá a pasar si el continente africano (que representa cerca del 16% de la población) comienza a desarrollarse (proceso que parece lógico en el mediano plazo) y por ende, comience a aumentar sus ecosones y huellas ecológicas por habitante? Lo mismo está pasando con China e India, que juntos representan un tercio de la población mundial. Seguro que sus huellas ecológicas se están disparando a la par con sus tasas de crecimiento. En otras palabras, al planeta se le están acabando sus pulmones (que paradójicamente se encuentran, a modo metafórico, en la miseria de los países más postergados).

La sustentablidad indivicual sigue siendo la única solución que se avista... y no es una solución fácil. Da la sensación de que nuestro planeta, incluido el hombre, entrará en una etapa dolorosa de su existencia. Un proceso reactivo de varios de cientos de años con varias de cientas consecuencias. Qué hemos hecho...

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