
Suena rarísimo, sobretodo ahora y más que nunca, cuando TODO apunta a la descontaminación de cualquier tipo de emisor, en tiempos en que lo importante es darnos el tiempo para procesar las alternativas limpias. Pero plantearse una solución como ésta, ¿es realmente una utopía?
¿Será una utopía o parte del escenario que tenemos que lidiar, por el momento?
No puedo dejar pasar los comentarios que hace un Senador sobre el tema, y en el que plantea lo siguiente, al menos amerita una segunda vista.
Y cita lo siguiente:
Son cada vez más las ciudades que tienen condiciones de alta contaminación y una calidad de vida que se va deteriorando crecientemente. Esto se agrava, particularmente en invierno desde la zona central de Chile hasta la Austral por el uso de leña en forma inadecuada y por el fenómeno de inversión térmica.
Dentro de algunas de las medidas, que pueden aliviar esta situación se pueden considerar entre otras, la arborización intensa de las cuencas y de las áreas urbanas, la ampliación de sus áreas verdes; exigir filtros a todo emisor contaminante, y generar toda una política de energia respecto al uso de la leña.
La leña, energía renovable, constituye el 17 % de nuestra matriz energética y el 58 % de la correspondiente al uso residencial y es lejos la más económica, respecto al gas y la parafina. La relación de precios es :;
- Leña 1.
- Electricidad 5,1.
- Parafina y gas 7,0.
La leña requiere de apoyo para formalizar a más de de 200 mil personas que están en su cadena productiva, asegurar su origen con planes de manejo adecuados, de verificar su calidad, y el que los consumidores estén informados y utilicen estufas o cocinas con combustión de doble cámara.
Se requiere que la institucionalidad se haga cargo del uso de la leña como fuente de energia formal, el permitir que en ciudades saturadas se pueda utilizarla, certificada y mediante combustión adecuada y muy fundamentalmente apoyar a través de: Sercotec, Corfo, Indap, y la Comisión Nacional de Energía, para la capacitación, capitalización y formalización de este importante sector social de nuestro país que vive de esta actividad.
Junto con estas medidas, corresponde estudiar la aplicación de indicadores biomédicos y exigir normas internacionales que sean compatibles con la salud de las personas para las partículas inhalables de 10 y 2,5 micrones. De esta manera, podremos combinar desarrollo regional, descontaminación de las zonas metropolitanas con un crecimiento que incluya a todos los sectores sociales en nuestro país.
Reflexión personal:
Pienso y creo, que la descontaminación no pasa por permitir entes altamente contaminantes y nocivos para la salud. Me pregunto y me contesto sola, es quizás la motivación de los compatriotas y sureños más que nada y su escaso poder adquisitivo para poder con otro medio de calefacción y combustión, quizás lo séa y no extrañaria, motivos sobran.
¿Es una utopía pensar en que se permita el uso de la cuestionada leña en lugares en que claramente se busca una alternancia a la misma?
La arborización debe hacerse sí o sí, para evitar la desforestación y la tala ilegal de árboles con desarrollo lento (como el alerce), Y para generar más oxígeno en zonas en que éste se " quema". "
Saludos
fuente: Antonio Horvath, Senador (Estrategia)



























Seguramente amiga Coca, aparecerán opiniones de toda clase de expertos y opinólogos y tal vez se venzan los prejuicios que evidentemente tenemos hacia la quema de leña.
Entiendo que tendría que ser sobre la base de una estructura de mucha información ( manejar las cocinas y estufas apropiadas etc. Como siempre se debería partir educando.
Lo que no entiendo es la velocidad con que crece una árbol y la rapidez con que se quema, no relaciono bien eso.
Estoy ciento por ciento contigo en que la arborización es impostergable y urgente. Po millones de motivos, empezando porque los áboles son SAGRADOS.
Muchos cariños