Reconstrucción

galacida

Cada vez me convenzo más de la importancia de darnos un momento en la vida para destrozar todo lo que hemos aprendido. A simple vista puede parecer sumamente contraproducente, ¿por qué querer destruir un bien como el conocimiento?

Al principio de nuestras vidas, somos verdaderas esponjas absorbiendo casi todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Así nos vamos desarrollando como individuos, comenzamos a crecer, siempre con la capacidad de incorporar los estímulos que estamos recibiendo. De esta forma, de niños aprendemos habilidades como el lenguaje, la lógica y la capacidad de discernir. Aprendemos mucho más la verdad. Nos enfrentamos a la constante de ?recibir información?, información que viene desde el exterior, desde afuera de nosotros y que muchas veces aceptamos por popularidad o por la credibilidad que ostenta quien la emite. Somos moldeables, y así aceptamos tácitamente las verdades que nuestros padres nos inculcan, al igual como aceptamos las creencias que nos transmiten en la escuela o la universidad, o más inconscientemente pero de manera igualmente directa, a través de los medios de comunicación, los libros y la música. A través de todo al final. Nos han enseñado a vivir, y nosotros hemos aprendido.

Luego, de adulto, el ser humano no representa mucho más que la gigantesca influencia de lo externo. Y el individuo, nuestro interior, queda reducido a poco, sometido a las ?verdades del entorno?, que poco tienen que ver con nuestra relación vivencial con las cosas, con los sentimientos. Creemos en Dios pero nunca lo hemos sentido, tememos pero nunca hemos sufrido. Nuestras creencias son casi las mismas que todos, pues nos vamos globalizando, tratando en definitiva de objetivizar lo que por naturaleza es subjetivo: absolutamente todo. El resultado ha sido un ?Yo? paradójicamente ajeno a nosotros mismos.

Y eso ajeno, nos invita a vivir la vida de una manera determinada. Nos invita a nacer, estudiar, y trabajar, para luego poder entregarles a nuestros hijos las mismas oportunidades de nacer, estudiar, trabajar y otorgar oportunidades a sus hijos, y así sucesivamente. Pero, ¿está bien, está mal?, no sabemos, pues la inercia de la vida como está plateada nos inhibe el apetito exploratorio, existencial. Ni si quiera nos hemos dado el trabajo de conocernos a nosotros mismos. No sabemos qué es lo que nos gusta, qué es lo que nos hace sentido pues la vida ha sido dada y nosotros la hemos abrazado tal cual, por cierta o por lo distinta que es a la escalofriante incertidumbre que hemos ?aprendido? a temer.

Solo destruyendo todo lo que hemos absorbido podremos reconstruirnos con verdadera identidad. Derribando las construcciones culturales y paradigmas que hemos aceptado, mas nunca cuestionado, acerca del amor, de la paz, de las drogas, de la enfermedad, de la educación, de la pobreza, de nuestra relación con la naturaleza, de la vida, permitiremos esclarecer el terreno por el cual podremos, con vigor, reconstruirnos únicos y pensantes. Desautomatizados y conscientes. Preparados por vez primera, para construir un mundo nuevo.

*El cuadro corresponde a la obra Galacidalacidesoxyribonucleicacid de Salvador Dalí, 1963.

"pero nada de lo que se ha hecho va con mi verdad bajo esta farsa hay algo más ni el rechazo ni el temor me hacen seguir tu figurar triste y sin novedad me contento con mirar al fuego y no pensar en mas sintiendo el calor que abriga el alma y aunque insistan con ideas de progreso y suciedad olvida lo que has aprendido y respira en paz" coro del tema "olvida lo que has aprendido" del grupo fósil desde otro lugar, y desde otras vivencias, el pensamiento e inspiración de fosil converge tus reflexiones martin .. un abrazo
El cuarto camino: "Este camino no exige el renunciamiento. Por el contrario, las condiciones de vida en las que un hombre se encuentra cuando emprende el trabajo (sobre sí)-o en las que el trabajo lo sorprende- son las mejores posibles para el, por lo menos al comienzo. Porque ellas le son naturales. Ellas son el hombre mismo, porque la vida las ha creado a su medida; por consiguiente, cualquier otra condición sería artificial, y en este caso el trabajo no podría tocar inmediatamente todos los lados de su ser." Sin embargo; "Es necesario convencerse de que tanto en la vida exterior como interior, ciertas condiciones pueden constituir barreras infranqueables para el cuarto camino. Añadamos aun , que este camino, contrariamente al del faquir, al del monjo y al del yogi (que si exigen renunciamiento), no tiene una forma definida. ante todo; tiene que ser hallado. Es la primera prueba." Gurdjieff. En; "Fragmentos de una enseñanza desconocida" P.D.Ouspensky. Ed. Ganesha. p.78
Martín tu articulo llama a una reflexion profunda a cuestionarlos. "La vida como esta planteada nos inhibe el apetito exploratorio, existencial" eso dices y dime como vamos cambiando eso..o como formar individuos autoctonos. Mónica
"...Solo destruyendo todo lo que hemos absorbido podremos reconstruirnos con verdadera identidad..." Completamente deacuerdo con su afirmación, pero creame que el momento mismo de vaciamiento, ese donde nada de lo que creias tiene la certeza de ser, donde todo, absolutamente todo puede no ser; donde logras comprender por momentos a un loco o un esquizofrénico... no es nada de fácil, es un reseteo difícil de llevar en su momento, pero si tienes un conocieminto personal profundo y tienes la paciencia y tranquilidad para llevarlo creeme que obtendras los frutos más valiosos para tu vida y todo se vuelve a reconstruir con la única base de sustentación que vale: tú mismo. Un gran abrazo.
Marti: Un gran abrazo a la distancia. En cuanto a tus ideas, no estoy de acuerdo, al sentirlo como una generalización. El ser humano recibe como "esponja" todos esos estímulos, para después, como individuo, interiorizarlos y utilizarlos en su vida, forjando una personalidad única. Si destruyes todo lo aprendido, de todas formas necesitaras nuevos estímulos del exterior, para poder empezar de cero a formarte una imagen del mundo. El ser humano no vive aislado, por lo que siempre va a estar expuesto a los estímulos externos, pero es algo individual cómo se absorben, se filtran y como se utilizan.
Que importante aquello de desautomarizarse, el proceso educativo y la forma en que opera la cultura y el conocimiento hace que, como dices, muchos hechos (y sus asociados juicios de valor) sean tomados por válidos en forma masiva, sin que haya un cuestionamiento personal. Saludos...

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar